domingo, 4 de diciembre de 2016
Persistencia
"La persistencia es sencillamente la característica más común de los más exitosos."
Así se traduce esta frase de Grant Cardone, y la frase por sí misma es una verdad sin derecho a cuestionamiento. No obstante, para toda una generación es la imagen la que nos impacta. Michael Jordan es una figura que muchos admiramos, porque cada vez que jugaba era genial, ni más ni menos.
¿De dónde salía tanta genialidad? ¿Cómo se alcanza el éxito?
Con Jordan, así como con todas las personas realmente exitosas que admiramos, lo que conocemos de ellas es un "producto final", pero debemos tener en cuenta que todo comenzó con una idea, con un propósito, y esta personas persistieron en esa intención por años, fueron constantes día a día, estando ahí, sin perder el norte, a pesar de todas las veces que fallaron, que les hicieron creer que no valía la pena.
Muchas veces creemos más en hacer grandes esfuerzos que en ser persistentes y constantes en un curso dado. ¿Qué tal si cambiamos los esfuerzos por la persistencia, en cada área de nuestra vida? ¿Qué tal si cerramos nuestros oídos a los que dicen que no vale la pena aquello que nosotros soñamos con alcanzar? No quiero decir que los esfuerzos no sean necesarios, sino que deben ser constantes para que el éxito sea sólido y duradero. Y si un "amigo" nos dice que una buena idea no vale la pena, no hay que cambiar de idea... ¡hay que cambiar de "amigo"!
Pensemos en una situación en la que muchas personas hemos estado. ¿Qué hubiera sido mejor: "quemarse las pestañas" estudiando toda la noche antes de un examen decisivo, o haber sido persistentes durante unos meses, haciendo tareas, evacuando dudas, llevando las cosas al día?
¡Definitivamente me quedo con la persistencia!
sábado, 3 de septiembre de 2016
Intensidad, entrega
Recientemente se acabaron las Olimpiadas, y todos nos quedamos con imágenes de los héroes, los que consiguieron medallas y los que no, que dieron mucho más de lo que ellos mismos creían ser capaces de hacer. Nos encanta ver esos ejemplos de superación y de entrega, y cómo estas personas representan al éxito en su máxima expresión.
También hemos oído de las rutinas de entrenamiento que tienen, que para la mayoría de nosotros son algo impensable, brutal. No obstante, no son esas rutinas las que los llevan al éxito, y eso es verdad tanto en los deportes, como en los negocios, en las artes, y en cualquier otra actividad humana.
Estas personas son completamente intensas y apasionadas con lo que hacen. No hay nada a medias, son entrega total. Si no fuera así, no perseverarían en esos entrenamientos sobrehumanos. No piensan en nada más que en su disciplina, y en la mayoría de las ocasiones no les apasionada "ganar", sino "ganarse". La competencia es contra ellos mismos.
Usain Bolt, Michael Phelps, Serena Williams... o en nuestra casa: Andrey Amador, Leonardo Chacón... son todo un ejemplo, y los admiramos como personas exitosas. Y se merecen toda esa admiración, sin duda. Pero entendamos algo acerca del ejemplo que nos dan todas las personas que son realmente exitosas en sus esferas, sin excepción, y emulémoslas por esto: esta gente está completamente comprometida con lo que hace. Desayunan, almuerzan y cenan aquello que los apasiona. Todo lo demás son distracciones (que con seguridad disfrutan); su atención real, intensa, está en lo que mueve sus vidas.
El éxito real no llega sin una entrega total y sin sacrificar algo, pero al final las ganancias compensan todo. Una persona que no nos apoye para llegar a lo más alto de nuestras aspiraciones de una forma honesta y ética, es una persona que no debe estar a nuestro lado, aunque aparentemente solo desee que uno "disfrute la vida y no se tome las cosas tan en serio." Una persona que nos dice eso sin duda ya se rindió. Tengamos a nuestro alrededor a personas que nos comprometan a ser mejores en todas las esferas (personal, la pareja, los amigos, el grupo de trabajo, etc.), no tengamos "grilletes" que hay que andar arrastrando por todo lado.
¿Qué te mueve? ¿Qué te apasiona? ¿Ya lo sabés? ¡Bien! ¡No descansés hasta tenerlo!
También hemos oído de las rutinas de entrenamiento que tienen, que para la mayoría de nosotros son algo impensable, brutal. No obstante, no son esas rutinas las que los llevan al éxito, y eso es verdad tanto en los deportes, como en los negocios, en las artes, y en cualquier otra actividad humana.
Estas personas son completamente intensas y apasionadas con lo que hacen. No hay nada a medias, son entrega total. Si no fuera así, no perseverarían en esos entrenamientos sobrehumanos. No piensan en nada más que en su disciplina, y en la mayoría de las ocasiones no les apasionada "ganar", sino "ganarse". La competencia es contra ellos mismos.
Usain Bolt, Michael Phelps, Serena Williams... o en nuestra casa: Andrey Amador, Leonardo Chacón... son todo un ejemplo, y los admiramos como personas exitosas. Y se merecen toda esa admiración, sin duda. Pero entendamos algo acerca del ejemplo que nos dan todas las personas que son realmente exitosas en sus esferas, sin excepción, y emulémoslas por esto: esta gente está completamente comprometida con lo que hace. Desayunan, almuerzan y cenan aquello que los apasiona. Todo lo demás son distracciones (que con seguridad disfrutan); su atención real, intensa, está en lo que mueve sus vidas.
El éxito real no llega sin una entrega total y sin sacrificar algo, pero al final las ganancias compensan todo. Una persona que no nos apoye para llegar a lo más alto de nuestras aspiraciones de una forma honesta y ética, es una persona que no debe estar a nuestro lado, aunque aparentemente solo desee que uno "disfrute la vida y no se tome las cosas tan en serio." Una persona que nos dice eso sin duda ya se rindió. Tengamos a nuestro alrededor a personas que nos comprometan a ser mejores en todas las esferas (personal, la pareja, los amigos, el grupo de trabajo, etc.), no tengamos "grilletes" que hay que andar arrastrando por todo lado.
¿Qué te mueve? ¿Qué te apasiona? ¿Ya lo sabés? ¡Bien! ¡No descansés hasta tenerlo!
martes, 28 de junio de 2016
Más Comunicación - Más Capacidad
Dos consideraciones breves, relacionadas con cosas que me han sucedido en los últimos días:
- Es muy común escuchar que la base de cualquier relación, sin importar su naturaleza, es la comunicación, y eso es cierto. Ahora bien, si nuestro concepto acerca de la comunicación es demandar que nos escuchen y que se atiendan nuestras solicitudes, ya entramos perdiendo. La comunicación exitosa comienza por estar realmente interesado, en lugar de hacerse el interesante. Nunca menospreciemos una comunicación, nunca tomemos el mensaje de alguien más a la ligera. Al contrario, cuando alguien desee establecer contacto con nosotros, detengámonos y brindémosle toda nuestra atención. Primero hagamos un esfuerzo real por comprenderlo, por conocer sus razones, y luego decidamos si estamos de acuerdo con esta persona o no. Así como estoy dispuesto a enviar un mensaje, ¿estoy dispuesto a recibir un mensaje y atender lo que la persona o grupo en frente mío está esperando de mí? De una comunicación real, sin obstáculos en ambos sentidos, se desprende la capacidad para manejar cualquier situación en la vida.
- Las capacidades del ser humano son ilimitadas. Recuerdo en este momento una frase de Henry Ford, muy popular en redes sociales, que dice como así: "Ya sea que pienses que puedes, o que pienses que no puedes, estás en lo correcto." Esto quiere decir que la única persona que decide si puede hacer las cosas o no, es uno mismo. ¡Nadie más! La próxima vez que pensemos "No puedo", consideremos: ¿de verdad no puedo o es que alguien más dijo que no podía? ¿Quién dijo que no se puede? ¿Quién te está frenando? ¿Papá, mamá, mi abuelita, mi maestra, el banco, las noticias, el "experto"? Si hay algo que un ser humano puede hacer con facilidad es cambiar de ideas. Cambiemos de ideas y hagamos lo que en realidad queremos. Desde luego, no se trata de hacer cosas fuera de ética, que dañen a los demás o que falten a la moral, y no confundamos "imposible" con "difícil". Puede ser que las cosas cuesten mucho, pero se pueden hacer. Hay que observar, hay que aprender al respecto, hay que practicar. Esa es toda el secreto para ser competente en cualquier actividad y alcanzar las metas deseadas.
domingo, 15 de mayo de 2016
Una fórmula para desarrollar la capacidad
Muchos de nosotros hemos tenido metas y propósitos que queremos lograr, pero una vez que iniciamos el camino, hemos sentido que nuestro entorno comienza a dominarnos, hasta que la meta, en lugar de parecer más cerca, se aleja y perdemos el ánimo de seguir luchando. ¿Qué hacer?
No es que no tengamos, todos nosotros, la capacidad de alcanzar las metas que nos propongamos; es simplemente que nos faltan datos vitales para poder controlar lo que sucede a nuestro alrededor.
Controlar las cosas es algo muy bueno cuando el control se hace sin esfuerzos negativos, como las mentiras, las manipulaciones y la fuerza física arbitraria. Para controlar las cosas de manera efectiva es necesario conocer acerca de ellas. El control saludable viene del conocimiento. Si queremos tener la capacidad de lograr las metas, controlando efectivamente nuestro entorno, es necesario estudiar a fondo los temas que nos interesan, y comprender cada pequeño detalle. ¿Queremos tocar mejor un instrumento musical? Aprendamos su naturaleza y funcionamiento. ¿Queremos controlar las finanzas? Estudiemos en qué consiste el dinero y cómo funciona la economía. Pasemos todos los datos que recibimos por un filtro propio, analizándolos cuidadosamente antes de aceptarlos como ciertos. Hay una realidad indiscutible acerca de esto: si el dato funciona y arregla las cosas, aunque sea levemente, hay que hacerlo propio y seguir utilizándolo. Si el dato no arregla las cosas, hay que desecharlo de inmediato. La fuente del dato, en este sentido, es secundario. Hay "fuentes autorizadas" que emiten criterios de cómo creen que deberían ser las cosas como si fuera la realidad de cómo realmente funcionan, y no hacen más que provocar confusión.
La capacidad para realizar cualquier tarea inicia por comprender lo mejor posible las cosas que tienen que ver con ese tema, y así podremos controlarlo y no ser efecto de ellas.
El conocimiento trae control, el control permite entrar en contacto efectivo con las cosas, y tanto el control como esa comunicación con el entorno nos da la capacidad para lograr lo que queramos.
No es que no tengamos, todos nosotros, la capacidad de alcanzar las metas que nos propongamos; es simplemente que nos faltan datos vitales para poder controlar lo que sucede a nuestro alrededor.
Controlar las cosas es algo muy bueno cuando el control se hace sin esfuerzos negativos, como las mentiras, las manipulaciones y la fuerza física arbitraria. Para controlar las cosas de manera efectiva es necesario conocer acerca de ellas. El control saludable viene del conocimiento. Si queremos tener la capacidad de lograr las metas, controlando efectivamente nuestro entorno, es necesario estudiar a fondo los temas que nos interesan, y comprender cada pequeño detalle. ¿Queremos tocar mejor un instrumento musical? Aprendamos su naturaleza y funcionamiento. ¿Queremos controlar las finanzas? Estudiemos en qué consiste el dinero y cómo funciona la economía. Pasemos todos los datos que recibimos por un filtro propio, analizándolos cuidadosamente antes de aceptarlos como ciertos. Hay una realidad indiscutible acerca de esto: si el dato funciona y arregla las cosas, aunque sea levemente, hay que hacerlo propio y seguir utilizándolo. Si el dato no arregla las cosas, hay que desecharlo de inmediato. La fuente del dato, en este sentido, es secundario. Hay "fuentes autorizadas" que emiten criterios de cómo creen que deberían ser las cosas como si fuera la realidad de cómo realmente funcionan, y no hacen más que provocar confusión.
La capacidad para realizar cualquier tarea inicia por comprender lo mejor posible las cosas que tienen que ver con ese tema, y así podremos controlarlo y no ser efecto de ellas.
El conocimiento trae control, el control permite entrar en contacto efectivo con las cosas, y tanto el control como esa comunicación con el entorno nos da la capacidad para lograr lo que queramos.
domingo, 3 de enero de 2016
Ejemplos para ayudar
Definitivamente, de las mejores cosas que podemos hacer es ayudar a los demás a que tengan éxito en sus proyectos, sean estos grandes o pequeños. En la medida que las personas a mi alrededor estén bien, yo también estaré mejor. Imaginemos por un momento las maneras en que podríamos ayudar a nuestra comunidad, y nos daremos cuenta que nuestra propia vida automáticamente se elevaría a un nuevo nivel.
Existen muchas formas de ayudar a los demás, pero una de ellas es dando un buen ejemplo con nuestro comportamiento, en todas las situaciones. Todos nosotros servimos de ejemplo para alguien más (tal vez un amigo, los hijos, las personas con quienes trabajamos, un alumno), aunque no nos demos cuenta. ¿Cómo debemos manejarnos para ser ejemplares? Sencillo: nuestro comportamiento debe ser siempre correcto, con altos valores éticos y morales, aunque nadie nos esté viendo. Caso contrario, estaríamos engañando a los demás y a nosotros mismos, ¿no?
Tal vez la forma más fácil de comprender esto es cuando pensamos en una experiencia desagradable, que muchos de nosotros hemos tenido: un ser ejemplar, que nos ha inspirado, que en determinado momento nos defraudó. Confiábamos en esa persona y le admirábamos, y de pronto, un día, sentimos como si nos hubiera traicionado. ¿Queremos ser esa persona que defrauda a otra? ¿Queremos que de pronto dejen de confiar en nosotros, por lo incorrecto de nuestras acciones?
Ser ejemplar no es fácil, las tentaciones por tomar otro camino son muchas, pero sí se puede hacer. Aprovechemos este año que apenas comienza e inspiremos a otros siendo un verdadero ejemplo.
Existen muchas formas de ayudar a los demás, pero una de ellas es dando un buen ejemplo con nuestro comportamiento, en todas las situaciones. Todos nosotros servimos de ejemplo para alguien más (tal vez un amigo, los hijos, las personas con quienes trabajamos, un alumno), aunque no nos demos cuenta. ¿Cómo debemos manejarnos para ser ejemplares? Sencillo: nuestro comportamiento debe ser siempre correcto, con altos valores éticos y morales, aunque nadie nos esté viendo. Caso contrario, estaríamos engañando a los demás y a nosotros mismos, ¿no?
Tal vez la forma más fácil de comprender esto es cuando pensamos en una experiencia desagradable, que muchos de nosotros hemos tenido: un ser ejemplar, que nos ha inspirado, que en determinado momento nos defraudó. Confiábamos en esa persona y le admirábamos, y de pronto, un día, sentimos como si nos hubiera traicionado. ¿Queremos ser esa persona que defrauda a otra? ¿Queremos que de pronto dejen de confiar en nosotros, por lo incorrecto de nuestras acciones?
Ser ejemplar no es fácil, las tentaciones por tomar otro camino son muchas, pero sí se puede hacer. Aprovechemos este año que apenas comienza e inspiremos a otros siendo un verdadero ejemplo.
jueves, 17 de diciembre de 2015
Las palabras con "P"
Hace unos años, un profesor de clarinete que tuve, impartió una clase a varios de sus estudiantes en la cuál no se habló de las dificultades de nuestro instrumento, sino que brindó una de las mejores charlas que he recibido en la vida, relacionada con el comportamiento de un músico en el mundo laboral.
En ella, el profesor nos pidió que buscáramos las palabras que iniciaban con la letra "P" que describieran las cualidades deseables en cualquier músico, en cualquier circunstancia. Desde luego, una de las primeras palabras que surgió fue "profesionalismo".
La palabra "profesional" proviene del latín y significa que la persona puede ejercer un oficio, e implica además que le pagarán por ello, y que puede profesar al respecto. En otras palabras, puede hacer las acciones correctamente, recibe una paga, y lo hace tan bien que puede enseñar a otros, es un ejemplo.
Otras palabras con "P" que mencionaron mis compañeros fueron puntualidad, preparación, práctica, amabilidad y buena educación (que en inglés es politeness), paciencia, persistencia, pride (que en español significa orgullo)... Todas estas palabras se pueden complementar con otras, como competencia, compromiso, respeto, y un sinfín más que pueden describir al profesional deseable en cualquier organización.
Ser profesional es mucho más que llevar a cabo una actividad según cierto estándar. El concepto comprende una serie de comportamientos que van más allá de la formación técnica en cualquier profesión. Además de la competencia, que es necesaria sin dudas, el verdadero profesional se distingue por la forma en cómo se maneja en su vida en general, por el ejemplo positivo que brinda a las personas a su alrededor.
Comprometámonos con ser profesionales en todo el sentido de la palabra, en todas las esferas de la vida. Seamos trabajadores profesionales, hijos profesionales, padres y madres, hermanos, novios, novias, colegas profesionales, y pronto las organizaciones en las que trabajamos, los grupos a los que pertenecemos, empezarán a brillar como nunca antes.
domingo, 29 de noviembre de 2015
Sabemos lo que tenemos que hacer, pero... ¿lo hacemos?
Todas las personas nos regimos por un código de comportamiento, una serie de reglas que nos aseguran que las cosas saldrán bien, que tendremos la menor cantidad posible de problemas. Estas reglas además son necesarias para la convivencia sana con las personas a nuestro alrededor. Son el equivalente de las políticas que existen en cualquier empresa y que señalan el comportamiento adecuado de cada uno de sus miembros. La diferencia es que en este caso la empresa somos nosotros mismos.
Esas reglas, en la mayoría de las personas, están bastante claras. Cualquier persona en buenas condiciones mentales puede reconocer lo correcto y lo incorrecto. Casi todos tenemos bien definidos los comportamientos que consideramos apropiados. No obstante, es difícil mantenerse en ese camino, y existen muchas influencias del exterior que nos hacen creer que estas reglas no son importantes, y que quienes se mantienen con un comportamiento de altos valores no lograrán el éxito. ¡Nada más alejado de la realidad!
Cuando nos alejamos, en lo personal o en la empresa, de las reglas establecidas, hay una cosa segura: algo saldrá mal, tarde o temprano. Debemos mantenernos en esas reglas que definimos para guiarnos en nuestras vidas, porque son una garantía que viviremos mejor en todas las esferas de nuestra existencia. Los comportamientos adecuados no dependen únicamente de reglamentos y posibilidades de castigo si no cumplimos con lo que se espera; en primer lugar, dependen de nosotros mismos, de ser fieles a nosotros mismos, de tomar verdadera responsabilidad por nuestra vida y comportarnos debidamente porque sí. Si lo hacemos, a pesar de todas las fuerzas contrarias, es seguro que tendremos una vida mejor.
Esas reglas, en la mayoría de las personas, están bastante claras. Cualquier persona en buenas condiciones mentales puede reconocer lo correcto y lo incorrecto. Casi todos tenemos bien definidos los comportamientos que consideramos apropiados. No obstante, es difícil mantenerse en ese camino, y existen muchas influencias del exterior que nos hacen creer que estas reglas no son importantes, y que quienes se mantienen con un comportamiento de altos valores no lograrán el éxito. ¡Nada más alejado de la realidad!
Cuando nos alejamos, en lo personal o en la empresa, de las reglas establecidas, hay una cosa segura: algo saldrá mal, tarde o temprano. Debemos mantenernos en esas reglas que definimos para guiarnos en nuestras vidas, porque son una garantía que viviremos mejor en todas las esferas de nuestra existencia. Los comportamientos adecuados no dependen únicamente de reglamentos y posibilidades de castigo si no cumplimos con lo que se espera; en primer lugar, dependen de nosotros mismos, de ser fieles a nosotros mismos, de tomar verdadera responsabilidad por nuestra vida y comportarnos debidamente porque sí. Si lo hacemos, a pesar de todas las fuerzas contrarias, es seguro que tendremos una vida mejor.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Emprendedores
- Siempre parece imposible hasta que se hace. Nelson Mandela
El emprendedor es una persona que tiene una idea, y hace todo lo necesario, con un compromiso total, para que sea una realidad en el mundo que le rodea. Puede ser que esa idea genere millones de dólares, o que no cree ni un solo centavo, pero se puso al servicio de segmentos de la población en desventaja. El emprendedor es esta persona idealista, que solo desea hacer un mundo mejor, a través de una iniciativa innovadora, o haciendo lo que ya existe pero a un nivel muy superior.
Esta reflexión viene al caso porque hoy se inauguró la Semana Global del Emprendimiento en Costa Rica, y tuve la dicha de participar en el lanzamiento de todas las actividades que se llevarán a cabo. Se presentó además un proyecto del Ministerio de Cultura y Juventud que es de mucha importancia para todos los artistas: en el portal del Sistema de Información Cultural Costa Rica hay una pestaña que puede dirigir a quien desee a información en Capacitación y Financiamiento (algunas opciones son incluso gratuitas) para todo tipo de emprendimientos culturales. Sin duda este es un esfuerzo valiosísimo, que contribuirá a que se dinamice la economía de muchas familias, y ni hablar de las mejorías palpables que toda la población podrá alcanzar, al tener manifestaciones culturales que nacen del seno de las comunidades y de personas emprendedoras.
Como comentario adicional, y para tener una idea más clara de lo que es la cultura del emprendedurismo: el moderador de la conversación que se dio entre diversos invitados hizo mención especial a la sra. Embajadora de Holanda y los Países Bajos, una cultura modelo en emprendedurismo desde épocas muy lejanas: ¡le robaron tierra al mar! Imaginemos una idea así de difícil de concretar... pues bien, los holandeses lo lograron, en beneficio de todo un país. Sin duda ese es uno de los mejores ejemplos de lo que el ser emprendedor significa, la esencia pura del emprendedurismo, y esa cultura la siguen teniendo hasta la actualidad, siguen siendo un modelo a seguir.
¿Estamos listos para ser emprendedores?
domingo, 8 de noviembre de 2015
La importancia de las buenas intenciones
Hace algunos días, y como parte del Festival de Bronces "Metalurgia" que se realizó por primera
vez en nuestro país, tuvimos la visita de muchos artistas importantísimos del mundo de la música, una serie de personas que son capaces de motivarnos con su sola presencia. También tuvimos la presencia de una persona que de pronto no es tan conocida para los músicos, pero cuya trayectoria es digna de muchísima atención: Hans Jürg Rufener. El señor Rufener es el fundador de Rufener Events, una compañía consultora suiza que entre sus clientes tiene a BMW, Bulova, FIFA, Heineken... Ha trabajado para artistas tan reconocidos como David Ghetta y Shakira, y los últimos eventos que ha organizado la FIFA para las ceremonias de inicio y final de los campeonatos de fútbol, entre ellos el Campeonato Mundial Brasil 2014, fueron organizados por su compañía.
La participación del sr. Rufener en el Festival consistió en una charla, que tuve el honor de traducir, acerca de cómo las personas jóvenes (y no tan jóvenes) podemos tener éxito en el mundo de la música moderna, una escena muy competitiva y por demás saturada, como sucede en muchas otras áreas profesionales. De una persona con su enorme experiencia, se pudo haber esperado una serie de instrucciones muy precisas de cómo manejarse en el negocio, pero su consejo principal fue un poco inesperado. Insistió una y otra vez en que, para ser exitosos, nuestras acciones siempre deben ser bien intencionadas. Cada cosa que hagamos, cada vez que emprendemos algo nuevo, cada vez que nos comprometamos a participar en un evento, debemos estar llenos de buenas intenciones, nunca debemos poner en riesgo nuestra integridad.
Un consejo valiosísimo, de una persona que realmente conoce su oficio. Para pensar en llegar a una prosperidad real, debemos tener siempre las mejores intenciones. A pesar de que muchas veces nos hacen creer que para tener éxito y dinero hay que pasarle por encima a todas las personas, incluso con tácticas desleales, la verdad es que quienes hacen eso no llegarán muy lejos. Con seguridad el sr. Rufener conoce las instrucciones de cómo manejarse en el negocio eficientemente, pero sin la integridad personal y buenos valores no lograremos éxito en ningún negocio.
vez en nuestro país, tuvimos la visita de muchos artistas importantísimos del mundo de la música, una serie de personas que son capaces de motivarnos con su sola presencia. También tuvimos la presencia de una persona que de pronto no es tan conocida para los músicos, pero cuya trayectoria es digna de muchísima atención: Hans Jürg Rufener. El señor Rufener es el fundador de Rufener Events, una compañía consultora suiza que entre sus clientes tiene a BMW, Bulova, FIFA, Heineken... Ha trabajado para artistas tan reconocidos como David Ghetta y Shakira, y los últimos eventos que ha organizado la FIFA para las ceremonias de inicio y final de los campeonatos de fútbol, entre ellos el Campeonato Mundial Brasil 2014, fueron organizados por su compañía.
Un consejo valiosísimo, de una persona que realmente conoce su oficio. Para pensar en llegar a una prosperidad real, debemos tener siempre las mejores intenciones. A pesar de que muchas veces nos hacen creer que para tener éxito y dinero hay que pasarle por encima a todas las personas, incluso con tácticas desleales, la verdad es que quienes hacen eso no llegarán muy lejos. Con seguridad el sr. Rufener conoce las instrucciones de cómo manejarse en el negocio eficientemente, pero sin la integridad personal y buenos valores no lograremos éxito en ningún negocio.
domingo, 25 de octubre de 2015
Tratarnos bien es un éxito
Ser exitoso en una actividad depende de muchos aspectos, pero es muy común que se hable de la educación de la persona, de las oportunidades de negocios, la suerte, las personas conocidas, etc. Si bien todas esas consideraciones son muy válidas, hay otros puntos que son igual o más relevantes y no se comentan con suficiente frecuencia.
Todas las personas tenemos un arma vital, sin la cual simplemente es imposible operar: nuestra mente. Todos, sin excepción, tenemos una fuente de ideas creativas de alto valor, así como un depósito donde se almacenan todas nuestras experiencias, y dependiendo de la situación en la que estamos, revisamos todos esos registros para tomar las decisiones adecuadas según las circunstancias, de manera que nuestro cuerpo pueda llevar a cabo las acciones necesarias. El cuerpo es nada más el instrumento que usa la mente para operar. Desde luego, ese cuerpo debe estar en óptimas condiciones para funcionar al más alto nivel.
Ahora bien, ¿cómo está la relación entre nuestra mente y nuestro cuerpo? ¿Con qué ideas estamos alimentando nuestra mente, y con qué productos estamos dándole vida a nuestro cuerpo? El éxito real y sostenido en el tiempo también depende de que la persona cuente con una buena salud integral. Los ejecutivos más exitosos coinciden en que se debe tener una buena alimentación, y no cometer excesos ni desórdenes de ningún tipo, así como estar en un proceso de formación continua. La mente debe estar entrenándose constantemente.
Una última idea con respecto a este tema, desde mi punto de vista de músico: un músico siempre desea tener el mejor instrumento posible. El mejor piano, el mejor saxofón, el mejor violín... Imagínese que usted pueda comprar el mejor instrumento que el dinero le puede dar. ¿Listo, ya se lo imaginó? Muy bien: ¿usted metería ese instrumento en un tanque lleno de ácido, o lo rayaría con un cuchillo? ¿Lo lubricaría con aceites de mala calidad, lo limpiaría con sustancias abrasivas? ¿Verdad que no? Ni siquiera un poco, ¿verdad?
Al usar sustancias que son tóxicas para el cuerpo (como el licor, el tabaco, las drogas más fuertes, etc.), usted lo está dañando. Poco o mucho, la verdad del asunto es que lo está dañando. No existe tal cosa como las "drogas recreativas" que no son dañinas, ya sean legales o ilegales, eso es irrelevante, o los medicamentos para mejorar el rendimiento. En el fondo de todo, lo que está sucediendo es que está destruyendo su cuerpo, lo que cambia es la velocidad a la cual lo está haciendo. ¿De qué le serviría una mente llena de ideas sin un cuerpo en buenas condiciones para llevarlas a cabo?
Ser exitoso también depende de proveernos con las mejores condiciones y de cuidarnos con todas las consideraciones posibles, seamos realmente nuestros mejores amigos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





