sábado, 3 de septiembre de 2016

Intensidad, entrega

Recientemente se acabaron las Olimpiadas, y todos nos quedamos con imágenes de los héroes, los que consiguieron medallas y los que no, que dieron mucho más de lo que ellos mismos creían ser capaces de hacer. Nos encanta ver esos ejemplos de superación y de entrega, y cómo estas personas representan al éxito en su máxima expresión.
También hemos oído de las rutinas de entrenamiento que tienen, que para la mayoría de nosotros son algo impensable, brutal. No obstante, no son esas rutinas las que los llevan al éxito, y eso es verdad tanto en los deportes, como en los negocios, en las artes, y en cualquier otra actividad humana.
Estas personas son completamente intensas y apasionadas con lo que hacen. No hay nada a medias, son entrega total. Si no fuera así, no perseverarían en esos entrenamientos sobrehumanos. No piensan en nada más que en su disciplina, y en la mayoría de las ocasiones no les apasionada "ganar", sino "ganarse". La competencia es contra ellos mismos.
Usain Bolt, Michael Phelps, Serena Williams... o en nuestra casa: Andrey Amador, Leonardo Chacón... son todo un ejemplo, y los admiramos como personas exitosas. Y se merecen toda esa admiración, sin duda. Pero entendamos algo acerca del ejemplo que nos dan todas las personas que son realmente exitosas en sus esferas, sin excepción, y emulémoslas por esto: esta gente está completamente comprometida con lo que hace. Desayunan, almuerzan y cenan aquello que los apasiona. Todo lo demás son distracciones (que con seguridad disfrutan); su atención real, intensa, está en lo que mueve sus vidas.
El éxito real no llega sin una entrega total y sin sacrificar algo, pero al final las ganancias compensan todo. Una persona que no nos apoye para llegar a lo más alto de nuestras aspiraciones de una forma honesta y ética, es una persona que no debe estar a nuestro lado, aunque aparentemente solo desee que uno "disfrute la vida y no se tome las cosas tan en serio." Una persona que nos dice eso sin duda ya se rindió. Tengamos a nuestro alrededor a personas que nos comprometan a ser mejores en todas las esferas (personal, la pareja, los amigos, el grupo de trabajo, etc.), no tengamos "grilletes" que hay que andar arrastrando por todo lado.
¿Qué te mueve? ¿Qué te apasiona? ¿Ya lo sabés? ¡Bien! ¡No descansés hasta tenerlo!