jueves, 18 de abril de 2013

Ser músico y no morir en el intento - Parte Final

¡Saludos a todos!

Con este post termino esta pequeña serie para reflexionar acerca de las posibilidades y las necesidades que tenemos los músicos con respecto a poder vivir de la música, y las cosas que considero debemos cambiar para mejorar nuestra situación y atraer cada vez a más personas interesadas que deseen conocer y adquirir los productos musicales que ofrecemos.

El artículo que encontrarán más abajo apareció en el volumen 33, no. 3 de junio del 2006 de la revista de la International Clarinet Association, y fue escrito por Lisa Canning. Lisa es una emprendedora de la ciudad de Chicago que tiene su propia tienda de clarinetes y se ha dedicado a guiar a muchas personas en el difícil campo del negocio de la música. Ayer le escribí para solicitar su consentimiento para traducir algunas partes del artículo, ¡y mi gran sorpresa fue que ella me pidió que tradujera todo el artículo y lo compartiera en mi blog!

Así que sin más, aquí esta este excelente artículo:

¿Cómo ayudar a sus estudiantes a construir una carrera en la industria musical?
Lisa Canning

Cada año un grupo de estudiantes llega lleno de entusiasmo a las escuelas de música de todo el país. Como profesor, usted tiene una responsabilidad no solo de desarrollar sus talentos, sino también de guiarlos en el camino de seguir una carrera. ¿Qué tan amplias son las responsabilidades de esas carreras? Después de todo, posiblemente tendremos esos estudiantes solo una parte de los cuatro años de su bachillerato. Nuestro reto es tomar algo que este estudiante ama - la música - y trasladar ese amor a algo que le permita tener una seguridad para su carrera.

Es tiempo de "repensar" lo que necesitamos proveer a nuestros estudiantes. Podemos darles más y mejores opciones, darles más esperanzas y confianza, para que puedan triunfar y prosperar en una carrera como músicos.

He pasado los últimos 20 años en la industria de la música, como emprendedora con una empresa propia. Le doy empleo a un número de jóvenes que se han graduado recientemente de la universidad como ejecutantes y educadores musicales. También trabajé en años anteriores en la Universidad DePaul, enseñando las destrezas necesarias para desarrollar una carrera en la industria musical. Lo que he aprendido de esas experiencias es que la mayoría de estudiantes carecen de las destrezas vitales para sobrevivir en una carrera relacionada con la música.

¿Cuáles son estas destrezas vitales? Aquí presento una lista de las destrezas propias que creo que un estudiante necesita para una carrera exitosa:

1. El papel del dinero. Todos los estudiantes de música viven con un presupuesto apretadísimo y con frecuencia no entienden que dentro de unos años realmente llegarán las verdaderas dificultades financieras. Es cierto que las necesidades varían entre las personas, nosotros como profesores debemos equipar a cada estudiante con un método de planificación de una carrera que tendrá requerimientos financieros. Estas destrezas ayudarán a cada individuo a entender las necesidades en la vida, manejar las presiones financieras, y ojalá prevenir las pérdidas.

2. Destrezas blandas y firmes. Los estudiantes necesitan desarrollar dos tipos de destrezas, a las que llamo blandas y firmes. Las destrezas blandas comunes incluyen poder hablar y comunicarse, la habilidad para organizarse en un ambiente "multitareas", y algo tan básico como ser puntual. Las destrezas firmes son bastante específicas e incluyen el marketing de las artes, ensamblar y poder leer una declaración de ganancias y pérdidas, y un aprendizaje consciente de como mejorar el proceso de comunicación. Estas destrezas pueden mejorar el desarrollo de una carrera en la música.

3. Internados. Se puede ganar experiencia laboral valiosa mientras aún somos estudiantes a través de los internados. De los muchos currículos de personas recientemente graduadas que he revisado, puedo decir con certeza que la mayoría de graduados tienen muy poca o ninguna experiencia laboral previa. Casi todos carecen de experiencia en ejecución fuera de los programas de sus escuelas. Tampoco tienen experiencia como profesores grupales o privados más allá de los requisitos académicos con los que cumplieron. Para mitigar este factor que limitará sus carreras, internados de calidad deben ser ofrecidos desde su segundo año de carrera.

4. Entrenamiento en tenacidad. Los estudiantes no solo necesitan aprender cómo identificar las oportunidades en el negocio de la música, también necesitan saber el valor del trabajo en equipo, el networking, del emprendedurismo, y cómo combinar más de un campo musical en una carrera. Laborar en trabajos de menor calidad con la esperanza de poder financiar una carrera en la música es un callejón sin salida. En muy pocas profesiones esta propuesta se acepta como una opción.

5. Planificación de la carrera. Esta es un área en la cual podemos enseñar a los estudiantes cómo tener metas a corto y a largo plazo. Una carrera en la música puede mejorar considerablemente si nuestros estudiantes tienen planes a uno, dos, cinco o 10 años. Esta planificación de carrera también pueden ayudar a justificar los internados y programas de posgrado para nuestros estudiantes de música.

6. Buscar un mentor. Servir como un buen ejemplo para los estudiantes de música es muy importante para un éxito futuro en la música. Traer músicos exitosos de variadas carreras les va a dar una idea de quién puede ser un ejemplo para ellos. Fácilmente les instamos a que encuentren mentores en su instrumento, que sean dignos de emular. Igual de fácilmente deberíamos apoyarlos para que encuentren mentores que sirvan de modelo en cómo alcanzar las metas en la vida y cómo cumplir los planes de su carrera.

Muchas de estas ideas pueden parecer básicas para los que tenemos una carrera exitosa. Muchos son conceptos difíciles para los estudiantes jóvenes. Muchas de estas ideas no son tratadas en los cursos fundamentales del estudio; algunas veces nos encontramos que las abordan en los programas de Music Business o de Administración de las Artes. Desafortunadamente, estos programas son vistos como una segunda opción cuando el estudiante no es bueno en ejecución. En un estudio superficial de los programas de ejecución y educación musical, no se encuentra un compromiso hacia los elementos de administración del negocio de la música. Me parece que eso es una seria subvaloracion de las destrezas necesarias para sobrevivir en una carrera musical.

La lista anterior de destrezas blandas necesitan ir de la mano con destrezas firmes en los programas de grado de música. Las siguientes cuatro áreas, como mínimo, deberían ser incluidas en cualquier programa de estudios.

1. Mercadeo de las artes. Todos los estudiantes deberían estar conscientes de cómo los ejecutantes, las escuelas de música, las compañías disqueras, y los detallistas venden sus productos. Este curso debería incluir nociones de cómo promocionar, planes de mercadeo y diseño de producto. Entender el marketing nos permitirá comprender la realidad económica de la industria musical.

2. Comunicación hablada y escrita. La capacidad de comunicación efectiva nos dará mayor confianza y autoestima. Esta destreza es una de las más subestimadas en el campo de la industria de la música.

3. Matemáticas de negocios básicas. Un estudiantes de música que pueda calcular un pago de intereses, amortizar un préstamo, y explicar una declaración financiera con claridad tiene las capacidades esenciales para una carrera exitosa. Muchos músicos estarán en los negocios por su cuenta una vez que sean ejecutantes o maestros. Estas destrezas son críticas y no hay sustituto para entender la parte de los negocios de la industria musical.

4. Emprendedurismo 101. Un curso básico de emprendedurismo provee experiencia real y el entendimiento de lo que significa crear una carrera a partir de la nada. El éxito en los negocios de la música a veces requiere producir entradas monetarias provenientes de diversas fuentes, tales como la enseñanza, la ejecución y las ventas al detalle.

Si desarrollamos completamente a nuestros estudiantes con las destrezas blandas y las destrezas firmes del negocio de la música, creo que mejoraremos enormemente sus posibilidades de triunfar. En lugar de dejarlo a la suerte, podremos ser de ayuda para ellos ofreciéndoles las destrezas necesarias para vivir una vida que gire en torno a la música. La pasión y el amor por la música es un excelente comienzo, pero la base de estas capacidades es igual de importante. Es nuestra responsabilidad, como maestros, desarrollar plenamente a nuestros estudiantes y luego velar porque no sólo sobrevivan, sino que prosperen en el campo de la música.

Como ven el artículo esta dirigido a todos los que nos encargamos de la enseñanza de la música, principalmente en las universidades y conservatorios, pero igualmente espero que llame la atención de todos los estudiantes. Es necesario empezar a tomar conciencia de los pasos que debemos tomar para mejorar nuestra situación y poder vivir de nuestra pasión, con inteligencia y sin apuros monetarios. Y un detalle más: no nos quejemos si la universidad, o la escuela en la que estudiamos no nos da los cursos que Lisa sugiere. ¡Salgamos a buscarlos! Si estamos interesados en aprender, debemos buscar el conocimiento necesario y crecer personal  y profesionalmente. Un músico que se pueda desenvolver en una gran variedad de campos estará mejor preparado para enfrentarse al mundo real y ser exitoso.

Deseo agradecer muy especialmente a Lisa Canning por su enorme amabilidad al acceder a compartir este material con todos ustedes. En la actualidad, Lisa está trabajando en el lanzamiento de un programa en línea con duración de dos años, para enseñar a los artistas cómo tener más capacidades de emprendedurismo y llevar a cabo sus pensamientos y sus ideas. Cada curso tendrá un costo aproximado de $550, y el total del programa estará por debajo de los $4000. Serán ofrecidos a través de su página web: http://www.theiae.com/, y a partir del otoño  a través de la página http://www.entrepreneurthearts.com/. Para todos los interesados, pueden escribirle a Lisa y preguntar todo lo relacionado con este programa. El correo de Lisa es Lisa@theIAE.com.

I would like to deeply thank Lisa Canning for her willingnes and kindness, and her permission for translating her article into Spanish and sharing it with all of you. Right now she is launching an online program that takes 2 years to complete ( one course at a time) to teach artists to become more entrepreneurial and to develop their thinking and ideas. Each course is aprox $550. The total cost of the program is under $4000. The courses were developed through the Institute for Arts Entrepreneurship www.theIAE.com. In the fall they will be offered through the website www.EntrepreneurTheArts.com. Creatives from all over the world are expected to be taking these classes. For those of you interested, here is Lisa's email, feel free to write and ask her everything about the program: Lisa@theIAE.com.

miércoles, 10 de abril de 2013

Ser músico y no morir en el intento - 2da Parte

¡Hola a todos!

Siguiendo con el tema del post anterior, quiero compartir con ustedes un extracto del blog del crítico Greg Sandow, que tituló "More things conservatories need." El artículo es bastante extenso, pero realmente vale la pena leerlo para reflexionar un poco, principalmente para los que nos dedicamos a la enseñanza de la música, además de la ejecución. En fin, el fragmento que quiero comentar es este:

"Una cosa más: la publicidad de las escuelas de música - conservatorios. Con las disculpas del caso para los publicistas de las escuela de música que conozco (conozco a algunos de ellos), creo que la publicidad de los conservatorios es muy débil. La mayoría resalta las nuevas contrataciones de la facultad, y los conciertos que se llevan a cabo. Estos ejemplos son de los archivos de mis correos electrónicos:
JUILLIARD Y LA ACADEMIA SIBELIUS DE FINLANDIA COLABORAN EN UN CONCIERTO AXIOMÁTICO, CON MÚSICA DE COMPOSITORES FINLANDESES Y AMERICANOS.
LA SINFÓNICA DE USC THORNTON TOCARÁ EN EL WALT DISNEY HALL BAJO LA DIRECCIÓN DE SU DIRECTOR PRINCIPAL CARL ST. CLAIR.
Por supuesto que estas cosas están muy bien, como todo lo demás que recibo en los comunicados de prensa de los conservatorios. ¿Pero a cuanta gente del "mundo externo" de verdad le interesa? Ya sabemos que Juilliard y Thornton son escuelas distinguidas, entonces es claro que en ellas también suceden cosas distinguidas.
¿Esos comunicados de prensa realmente crean interés en las escuelas, sin mencionar una verdadera emoción acerca de lo que sucede en ellas? ¿Dan una idea de cómo es la escuela en realidad? Por supuesto que no, excepto por un grupo muy reducido de personas."

Ahora voy a presentar otro fragmento, pero esta vez de John Jantsch, instructor de marketing y tecnología digital y autor del libro Duct Tape Marketing, que ofrece 5 consejos fundamentales para el marketing:

  1. El marketing tiene que ver solamente con alcanzar a los clientes potenciales y asegurarse de que lo conozcan, de que usted les guste y confíen en usted.
  2. Cuando diseñe su estrategia de marketing, asegúrese de comprender cabalmente quién o qué representa un cliente ideal para su negocio.
  3. Siempre debe centrarse en la principal diferencia entre su negocio y otros de actividad similar.
  4. Intente educar a sus clientes potenciales, en lugar de solo "venderles." Muéstreles cómo su producto puede ayudarles.
  5. Incorpore su estrategia de marketing a su presencia en la web. Asegúrese de que su sitio demuestre experiencia y competitividad, que sea fácil de encontrar cuando los clientes potenciales busquen productos y servicios.
Muy bien, ¿y a nosotros los músicos cómo nos ayuda esto? ¡Nos ayuda en todo! Nada más pensemos por un momento en los beneficios de los puntos no.1, no.2 y no.4. Podemos encargarnos de entregar un producto musical de alta calidad (no estoy hablando aquí de géneros ni estilos musicales), que gusta y genera confianza en nuestro trabajo a nuestros clientes potenciales, que fue diseñado pensando en ellos específicamente, y que reconocen como algo que les ayuda, que pueden utilizar, aunque sea para "desestresarse," y todo esto promovido por una estrategia de publicidad inteligente y sensible que nos dé a conocer. ¡Todo esto los podemos hacer! La gente no asiste masivamente a los conciertos de música "académica" simplemente porque no hay una conexión con este tipo de música. ¿Qué pasaría si los músicos nos encargamos de acercar a la gente a estas manifestaciones, con un programa que explique en términos muy sencillos, sin improvisaciones ni palabras rebuscadas, cuál es la importancia de las obras que escogimos para el concierto? ¿Qué pasaría si conectamos a los seres humanos de la actualidad con los seres humanos que escriben, o escribieron las piezas que están escuchando? Seres humanos de carne y hueso, con sus locuras y sus enredos, y no subidos en un pedestal de genio inalcanzable al que tantas veces subimos a los compositores.

Muchas veces cometemos el error de decir: "¿otra vez la 5ta de Beethoven?, ¿otra vez la Appassionata?, ¿otra vez la 40 de Mozart?..." Sí, otra vez, porque son grandes obras, ¡y al público le encantan! Para empezar, es un gran error efrentarnos a una pieza con la actitud de ya me la sé y no me aporta nada tocarla de nuevo. Una pieza que ya hemos tocado antes siempre es una oportunidad para crecer y tocarla mejor, con más entrega, con más comprensión y comunicando mejor su contenido, con una técnica más controlada, etc.; y el segundo gran error es que estamos pensando solamente en nosotros y no en nuestros clientes. Imaginemos por un momento que vamos a un concierto de uno de nuestros artistas favoritos y que no toque sus grandes éxitos, porque ya los ha tocado mucho, todas las noches durante 15 años... ¿nuestra experiencia sería igual? ¿Saldríamos igual de satisfechos del espectáculo? Además, no va a repasar todos sus éxitos, para que el público quede esperando, y así vayan al próximo concierto. Si el público lo espera, hay que complacerlo; los empresarios y los artistas de la música pop lo saben muy bien y por eso son más exitosos que nosotros.


¡Saludos a todos!


miércoles, 3 de abril de 2013

Ser músico y no morir en el intento

Después de tanto tiempo de tener este espacio abandonado, hoy vuelvo para compartir un artículo que publicó mi hermano Adrián recientemente, que se aplica perfectamente a los objetivos que debemos tener todos los músicos, profesionales y estudiantes, para desenvolvernos efectivamente en el campo de la música profesional. Me parece que está muy bueno, y quiero felicitar a Adrián por redactarlo de forma tan reveladora y enfrentarnos con esta problemática por la que todos pasamos. ¡Lectura super recomendada! Bien, aquí está:

http://www.todotrombon.com/index.php/pedagogia/68-el-trombon-no-lo-es-todo-adrian-najera-coto?start=1

Ahora bien, quiero complementar el artículo de Adrián con algunas ideas adicionales. Es cierto que la música es un arte, pero eso no es sinónimo de que deba ser gratis. Así de simple, y desde un punto de vista muy objetivo, el producto musical, el servicio que nosotros prestamos es una mercancía, con una calidad y un precio determinados, dirigida a un público particular. La ecuación es muy simple: producto musical = mercancía que se vende = produce dinero según éxito de su venta = músico que puede vivir de su pasión.

Como lo menciona Adrián, como músicos profesionales es nuestro deber tener una formación lo más completa posible, para que nuestros servicios sean de provecho real para la persona que nos contrate. Lejos de estudiar para satisfacer un deseo personal únicamente, el estudiante de música que tiene como objetivo convertirse en profesional debe perfeccionar todos los detalles posibles de su técnica, de su dominio del instrumento, porque eso es lo que su futuro empleador (o actual empleador, como ejecutante, como maestro, como compositor, etc.) espera de él o de ella. El músico debe estar preparado para brindar un servicio de calidad, con prontitud y eficaci, y eso le garantizará que siempre tenga trabajo, como cualquier otro profesional en cualquier otra área.

En un artículo anterior había mencionado que a veces los ensambles o solistas dan excelentes conciertos que son apreciados por poquísimas personas. Cabe preguntarse de quién fue la culpa: ¿del público o del músico? A veces escogemos piezas que nos gustan solo a nosotros, pero los gustos del público posible no los tomamos en cuenta. Invertimos montones de horas en prepararnos y practicar la música, pero ¿cuanto invertimos en una promoción para que nuestros amigos y familiares, y otro público ajeno a nuestro círculo cercano, se dieran cuenta de que había un recital? ¿Nos esforzamos lo suficiente en el recital anterior para presentar un producto de altísima calidad, de forma que el público deje de ser público y se convierta en cliente que quiere volver por más? Por cierto, no es que la música "clásica" tenga más calidad que la música popular, y la gente deba apreciarla porque sí. La gente va a un concierto cualquiera y va a poder apreciar la calidad del producto musical, sin importar el género. Se aprecia la entrega del ejecutante, lo bien que suena según el estilo, el trabajo grupal de los ejecutantes, si al menos se comportan como si fueran amigos. Menospreciar y tocar una pieza de forma deficiente porque no nos gusta su estilo, o porque mi compañero me cae mal, o el director... O las mil razones más que podemos encontrar, es faltarle al respeto al público y a nosotros mismos y nuestros compañeros. Si hacemos esto, una cosa es segura: cada vez asistirá menos gente a nuestras presentaciones.

Como trabajadores que ofrecemos un producto (música sinfónica, música de ambiente para una cena, música de cámara en una sala de conciertos, un trío de jazz, música para una boda, música bailable, etc), los gustos y deseos del público deben estar en un lugar primordial, porque este público es el que nos va a "consumir" una y otra vez. No se trata de hacerse millonario, se trata de ser conscientes de que vendemos un producto del cual esperamos poder ganar lo suficiente para vivir con dignidad. Como oferentes de un producto, debemos cumplir con lo que se espera de nosotros. Eso no es venderse, es ponerse al servicio, con humildad, con un producto de la mejor calidad posible.

En un próximo artículo profundizaré más acerca de este tema. ¡Saludos a todos!