Definitivamente, de las mejores cosas que podemos hacer es ayudar a los demás a que tengan éxito en sus proyectos, sean estos grandes o pequeños. En la medida que las personas a mi alrededor estén bien, yo también estaré mejor. Imaginemos por un momento las maneras en que podríamos ayudar a nuestra comunidad, y nos daremos cuenta que nuestra propia vida automáticamente se elevaría a un nuevo nivel.
Existen muchas formas de ayudar a los demás, pero una de ellas es dando un buen ejemplo con nuestro comportamiento, en todas las situaciones. Todos nosotros servimos de ejemplo para alguien más (tal vez un amigo, los hijos, las personas con quienes trabajamos, un alumno), aunque no nos demos cuenta. ¿Cómo debemos manejarnos para ser ejemplares? Sencillo: nuestro comportamiento debe ser siempre correcto, con altos valores éticos y morales, aunque nadie nos esté viendo. Caso contrario, estaríamos engañando a los demás y a nosotros mismos, ¿no?
Tal vez la forma más fácil de comprender esto es cuando pensamos en una experiencia desagradable, que muchos de nosotros hemos tenido: un ser ejemplar, que nos ha inspirado, que en determinado momento nos defraudó. Confiábamos en esa persona y le admirábamos, y de pronto, un día, sentimos como si nos hubiera traicionado. ¿Queremos ser esa persona que defrauda a otra? ¿Queremos que de pronto dejen de confiar en nosotros, por lo incorrecto de nuestras acciones?
Ser ejemplar no es fácil, las tentaciones por tomar otro camino son muchas, pero sí se puede hacer. Aprovechemos este año que apenas comienza e inspiremos a otros siendo un verdadero ejemplo.
