domingo, 29 de noviembre de 2015

Sabemos lo que tenemos que hacer, pero... ¿lo hacemos?

Todas las personas nos regimos por un código de comportamiento, una serie de reglas que nos aseguran que las cosas saldrán bien, que tendremos la menor cantidad posible de problemas. Estas reglas además son necesarias para la convivencia sana con las personas a nuestro alrededor. Son el equivalente de las políticas que existen en cualquier empresa y que señalan el comportamiento adecuado de cada uno de sus miembros. La diferencia es que en este caso la empresa somos nosotros mismos.
Esas reglas, en la mayoría de las personas, están bastante claras. Cualquier persona en buenas condiciones mentales puede reconocer lo correcto y lo incorrecto. Casi todos tenemos bien definidos los comportamientos que consideramos apropiados. No obstante, es difícil mantenerse en ese camino, y existen muchas influencias del exterior que nos hacen creer que estas reglas no son importantes, y que quienes se mantienen con un comportamiento de altos valores no lograrán el éxito. ¡Nada más alejado de la realidad!
Cuando nos alejamos, en lo personal o en la empresa, de las reglas establecidas, hay una cosa segura: algo saldrá mal, tarde o temprano. Debemos mantenernos en esas reglas que definimos para guiarnos en nuestras vidas, porque son una garantía que viviremos mejor en todas las esferas de nuestra existencia. Los comportamientos adecuados no dependen únicamente de reglamentos y posibilidades de castigo si no cumplimos con lo que se espera; en primer lugar, dependen de nosotros mismos, de ser fieles a nosotros mismos, de tomar verdadera responsabilidad por nuestra vida y comportarnos debidamente porque sí. Si lo hacemos, a pesar de todas las fuerzas contrarias, es seguro que tendremos una vida mejor.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Emprendedores

- Siempre parece imposible hasta que se hace. Nelson Mandela

Es un término muy utilizado en la actualidad, y de alguna manera se asocia con la gente valiente, que lucha contra corriente... presentarse como un emprendedor exitoso es casi un reconocimiento automático de que estamos frente a algún tipo de héroe moderno, y de hecho no anda muy lejos de la realidad.
El emprendedor es una persona que tiene una idea, y hace todo lo necesario, con un compromiso total, para que sea una realidad en el mundo que le rodea. Puede ser que esa idea genere millones de dólares, o que no cree ni un solo centavo, pero se puso al servicio de segmentos de la población en desventaja. El emprendedor es esta persona idealista, que solo desea hacer un mundo mejor, a través de una iniciativa innovadora, o haciendo lo que ya existe pero a un nivel muy superior.
Esta reflexión viene al caso porque hoy se inauguró la Semana Global del Emprendimiento en Costa Rica, y tuve la dicha de participar en el lanzamiento de todas las actividades que se llevarán a cabo. Se presentó además un proyecto del Ministerio de Cultura y Juventud que es de mucha importancia para todos los artistas: en el portal del Sistema de Información Cultural Costa Rica hay una pestaña que puede dirigir a quien desee a información en Capacitación y Financiamiento (algunas opciones son incluso gratuitas) para todo tipo de emprendimientos culturales. Sin duda este es un esfuerzo valiosísimo, que contribuirá a que se dinamice la economía de muchas familias, y ni hablar de las mejorías palpables que toda la población podrá alcanzar, al tener manifestaciones culturales que nacen del seno de las comunidades y de personas emprendedoras.
Como comentario adicional, y para tener una idea más clara de lo que es la cultura del emprendedurismo: el moderador de la conversación que se dio entre diversos invitados hizo mención especial a la sra. Embajadora de Holanda y los Países Bajos, una cultura modelo en emprendedurismo desde épocas muy lejanas: ¡le robaron tierra al mar! Imaginemos una idea así de difícil de concretar... pues bien, los holandeses lo lograron, en beneficio de todo un país. Sin duda ese es uno de los mejores ejemplos de lo que el ser emprendedor significa, la esencia pura del emprendedurismo, y esa cultura la siguen teniendo hasta la actualidad, siguen siendo un modelo a seguir.
¿Estamos listos para ser emprendedores?

domingo, 8 de noviembre de 2015

La importancia de las buenas intenciones

Hace algunos días, y como parte del Festival de Bronces "Metalurgia" que se realizó por primera
vez en nuestro país, tuvimos la visita de muchos artistas importantísimos del mundo de la música, una serie de personas que son capaces de motivarnos con su sola presencia. También tuvimos la presencia de una persona que de pronto no es tan conocida para los músicos, pero cuya trayectoria es digna de muchísima atención: Hans Jürg Rufener. El señor Rufener es el fundador de Rufener Events, una compañía consultora suiza que entre sus clientes tiene a BMW, Bulova, FIFA, Heineken... Ha trabajado para artistas tan reconocidos como David Ghetta y Shakira, y los últimos eventos que ha organizado la FIFA para las ceremonias de inicio y final de los campeonatos de fútbol, entre ellos el Campeonato Mundial Brasil 2014, fueron organizados por su compañía.
La participación del sr. Rufener en el Festival consistió en una charla, que tuve el honor de traducir, acerca de cómo las personas jóvenes (y no tan jóvenes) podemos tener éxito en el mundo de la música moderna, una escena muy competitiva y por demás saturada, como sucede en muchas otras áreas profesionales. De una persona con su enorme experiencia, se pudo haber esperado una serie de instrucciones muy precisas de cómo manejarse en el negocio, pero su consejo principal fue un poco inesperado. Insistió una y otra vez en que, para ser exitosos, nuestras acciones siempre deben ser bien intencionadas. Cada cosa que hagamos, cada vez que emprendemos algo nuevo, cada vez que nos comprometamos a participar en un evento, debemos estar llenos de buenas intenciones, nunca debemos poner en riesgo nuestra integridad.
Un consejo valiosísimo, de una persona que realmente conoce su oficio.  Para pensar en llegar a una prosperidad real, debemos tener siempre las mejores intenciones. A pesar de que muchas veces nos hacen creer que para tener éxito y dinero hay que pasarle por encima a todas las personas, incluso con tácticas desleales, la verdad es que quienes hacen eso no llegarán muy lejos. Con seguridad el sr. Rufener conoce las instrucciones de cómo manejarse en el negocio eficientemente, pero sin la integridad personal y buenos valores no lograremos éxito en ningún negocio.