martes, 5 de abril de 2011

Un buen artículo

Acabo de leer un artículo escrito por Jay Friedman, trombonista principal de la Orquesta Sinfónica de Chicago, y traduzco aquí algunos fragmentos que me gustaría compartir:
"En estos días, pareciera que la gente está tocando más notas que nunca. Los ejecutantes revisan montones de materiales, a velocidades exageradas, como si aquel que acumule más notas ganara! Desafortunadamente, muchas veces el ejecutante terminará su práctica teniendo la misma capacidad con la que empezó, y en realidad ese no es el objetivo general de la rutina de práctica."
"Recuerdo que hace muchos años salió una serie de ejercicios que se llamaba "la escuela de la primera vista." [...] Este método tenía únicamente una meta: desarrollar la capacidad del ejecutante para enfrentarse al repertorio que no era familiar. A pesar de ser un concepto excelente, no tomaba en cuenta el objetivo de que cada sesión de práctica debe ayudar a que sonemos mejor; algo que la lectura a primera vista, tan valiosa como pueda ser, no hace. Esto nos lleva a la pregunta: qué tanto de nuestra práctica diaria debe estar enfocada en la lectura a primera vista, posiblemente a expensas de sonar mejor?"
"Cuando trabajo con algún estudiante, o por mi cuenta, digamos que en un estudio de Rochut, puede ser que me quede unos 10 minutos solamente en la primera frase, porque lo que siento es esto: si podemos tocar la primera frase con un buen sonido, legato, podremos tocar el estudio completo y tal vez el resto del libro a ese mismo nivel. Por el contrario, si no podemos ni con una frase mejor no seguir. Solamente con trabajar el principio del estudio se determina la calidad de la pieza entera, trabajando en la calidad de la primera nota de la primera frase define la calidad de la frase entera. Creo que ya estamos viendo un patrón aquí, o por lo menos eso espero."
"Había dicho en un artículo previo que a veces el tiempo de práctica más valioso era cuando hago algo que llamo "tontear." Esto significa simplemente sentarse y tocar notas o frases al azar, y tratar de trabajar en una faceta específica de la ejecución, como el sonido, el legato, articulación, tocar forte, tocar piano, registro agudo, registro grave, etc. No estoy viendo la música, que a veces más bien nos distrae del producto que estamos entregando. No digo que este sea siempre el método preferido para practicar, pero un porcentaje del tiempo lo debemos dedicar únicamente a la forma en que sonamos, y no a cubrir material."
Muy interesante la visión de Mr. Friedman, definitivamente un ejemplo a seguir, especialmente en los ejecutantes profesionales y en estudiantes de niveles avanzados.

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