domingo, 23 de junio de 2013

Nadie te puede decir que no podés hacer algo, pero...

Últimamente en el Facebook aparecen un montón de mensajes de superación personal, con ideas similares a esta: "¡Haz lo que quieras, nadie puede impedírtelo ni derrumbar tu sueño!" Y otras con un estilo similar.
Lamentablemente, considero que todas estas ideas provocan mucha confusión, y se prestan para que la gente piense y sienta que puede hacer lo que le dé la gana, sin ninguna consideración hacia procedimientos y reglas establecidas. 
Como maestros de música nos enfrentamos a esto todo el tiempo, con padres que incluso apoyan este tipo de ideas. Se cree que el maestro es malintencionado, porque no "apoya" al estudiante, aunque el estudiante no muestre un progreso aceptable, muchas veces incluso después de reiteradas llamadas de atención del maestro. No quiere decir que debamos limitar la libertad y la iniciativa de los estudiantes, pero nuestra labor es guiarlos en la ejecución de un instrumento musical, según nuestras experiencias. La situación es que debemos motivar a nuestros estudiantes para que crezcan, pero siguiendo los procesos apropiados. Un maestro que permita al estudiante hacer lo que quiera no es un buen maestro. La insistencia de nosotros como profesores en hacer una acción técnica (postura, respiración, formas de tomar y distribuir el arco, etc.) de una forma determinada viene de la experiencia que hemos ido acumulando, casi siempre en carne propia, que nos permite saber los próximos obstáculos que enfrentará el estudiante, y si no se solucionan los problemas el avance será imposible. No es que frenamos al estudiante porque no creemos en él o ella, porque somos tiranos intransigentes; impedimos su avance porque no ha superado el gradiente en el que está y si sigue adelante la confusión será mayor. Además, la insistencia en hacer las cosas lo mejor posible y llevarlos más allá de sus límites, que sean puntuales y comprometidos con las responsabilidades que asumieron (ensayos, clases, conciertos, etc.), aunque los chicos no vayan a ser músicos, es un entrenamiento para la vida real. Todos, algún día, tendremos un jefe que demandará un compromiso absoluto con el trabajo, con la empresa, y que no dudará en despedir a una persona que no rinda en sus labores, o que no sepa seguir instrucciones al pie de la letra. Así de simple. La enseñanza musical es una herramienta que le brindará a los estudiantes la disciplina necesaria para ser trabajadores exitosos, sin importar el campo en el que se desenvuelvan.
Cualquier proceso que enfrente el ser humano es una colección de obstáculos, y el crecimiento está en ir superándolos, uno por uno, siguiendo un proceso establecido, con el aporte creativo que cada persona encuentre a los problemas determinados. Nadie puede decirnos que no podemos hacer algo, que no somos capaces. El buen maestro nunca establece un impedimento, siempre lanza retos, que el estudiante debe asumir con valentía, con la motivación y la ayuda de los padres, los maestros y sus propios compañeros. Esto más bien debería ser la mayor motivación para demostrarnos a nosotros mismos y a los demás que los límites son los que nosotros mismos queramos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario