De pronto, al llegar a este punto, es hora de preguntarnos:
1. ¿Qué es lo que puedo hacer realmente bien? También puede funcionar esta pregunta: ¿Qué es lo que me gusta hacer?
2. Con esto que puedo hacer realmente bien o que me encanta hacer, ¿cómo puedo ayudar a los demás?
Siempre hay alguien a nuestro alrededor que necesita ayuda, y si nosotros podemos hacer que la vida de esa persona sea mejor, ¿por qué no darle una mano?
Es una realidad que si las personas en mi entorno están bien, y tienen buenas condiciones para vivir, yo mismo tendré mayores oportunidades.
Ayudemos sinceramente a los demás con lo que podemos ofrecerles, es un buen "negocio". Pongamos nuestras capacidades y conocimientos al servicio de los seres a nuestro alrededor. Ofrezcamos lo mejor de nosotros, en abundancia, y pronto veremos cómo lo que hacemos vuelve a tener un sentido renovado y una intensidad mayor que antes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario